Elegir un zapato parece sencillo: encuentras el número correcto, te lo pruebas unos segundos y decides.
En realidad, muchos de los problemas que sentimos después de haber comprado un calzado nacen precisamente de la forma en que lo hemos probado.
Un zapato que en la tienda parece perfecto puede resultar incómodo después de pocas horas de uso, mientras que un modelo que inicialmente deja alguna duda podría ser el más adecuado para nuestro pie.
Aquí están los tres errores más comunes y algunos consejos prácticos para elegir un zapato realmente cómodo.
1. Probar el zapato sin caminar
Es probablemente el error más frecuente.
Muchas personas se ponen el zapato, verifican que el número sea el correcto y deciden inmediatamente.
En realidad, un zapato se evalúa caminando.
Solo dando algunos pasos puedes entender:
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si el talón permanece estable;
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si la punta deja el espacio justo a los dedos;
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si la planta del pie está sostenida correctamente;
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si el zapato crea puntos de presión.
Bastan pocos metros para notar detalles que sentado no se perciben.
El consejo
Camina siempre algunos minutos antes de tomar una decisión.
2. Probar los zapatos solo por la mañana
Durante el día el pie cambia ligeramente de volumen.
Después de muchas horas de pie, una caminata o simplemente con el calor del verano, puede hincharse ligeramente.
Por este motivo, un zapato probado por la mañana podría resultar más estrecho por la tarde o por la noche.
No significa comprar una talla más grande, sino elegir el momento adecuado para probárselo.
El consejo
Si es posible, prueba los zapatos a última hora de la tarde o por la noche, cuando el pie está en las condiciones más similares a las del uso cotidiano.
3. Quedarse solo con el número
"Calzo el 38."
Es una frase que escuchamos a menudo.
Pero dos zapatos de la misma medida pueden tener una horma completamente diferente.
Cada fabricante utiliza formas distintas y cada modelo cambia según:
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anchura;
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forma de la punta;
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materiales;
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estructura del empeine;
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flexibilidad de la suela.
Por este motivo, el número es solo un punto de partida.
Cuenta mucho más cómo el zapato envuelve el pie.
El consejo
Escucha siempre las sensaciones del pie, no solo el número indicado en la etiqueta.
Cómo saber si un zapato es realmente cómodo
Antes de comprarlo pregúntate:
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¿puedo caminar de forma natural?
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¿el talón permanece firme?
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¿los dedos tienen espacio para moverse?
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¿siento algún punto que presione?
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¿el zapato sostiene bien el pie sin apretar?
Si la respuesta es sí a todas estas preguntas, probablemente has encontrado un modelo adecuado para ti.
Un buen zapato no es solo una cuestión de medida
La comodidad nace del equilibrio entre:
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medida correcta;
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forma del zapato;
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materiales;
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uso previsto;
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características del pie.
Por este motivo, siempre es útil dedicar algunos minutos más a la prueba: es un pequeño gesto que puede marcar una gran diferencia en la comodidad de cada día.
En Pli-Pla Calzature creemos que elegir bien un zapato significa caminar mejor. Por eso acompañamos a cada cliente en la prueba, ayudándole a encontrar el modelo más adecuado a sus necesidades, sin quedarse simplemente con el número.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo hay que probar un zapato?
Lo ideal es ponérselos durante algunos minutos y caminar un poquito dentro de la tienda. Bastan unos pasos para entender si la horma es realmente cómoda.
¿Es mejor probar los zapatos por la mañana o por la noche?
A última hora de la tarde o por la noche el pie tiende a tener un volumen más similar al que tendrá durante un día normal de uso.
¿Dos zapatos del mismo número pueden calzar de forma diferente?
Sí. La forma del zapato, los materiales y la construcción del modelo pueden influir mucho en la calzada, incluso manteniendo la misma medida.
¿Cómo saber si un zapato es de la medida correcta?
Además del número, verifica que los dedos tengan espacio, que el talón no se deslice y que no haya puntos de presión durante la caminata.